PUBLICIDAD

RANDOM

Ecos de Aquel País. Hace Cincuenta Años Cañonero II Brilló en Pimlico

Aquel sábado, 15 de mayo de 1971, la expectativa hervía en la afición hípica venezolana y estadounidense. Todos estaban ansiosos por ver si la gesta de Cañonero II en Churchill Downs era real o solo un chispazo momentáneo. De acuerdo a la versión oficial del establecimiento hípico estadounidense, Cañonero II se había aprovechado de unas circunstancias muy particulares en Churchill Downs, como que los favoritos se trancaron entre ellos, pero que en Pimlico, la situación sería distinta, la distancia más corta y el cambio de altitud favorecerían a los caballos más veloces y Cañonero no tendría la oportunidad de rematar como hizo en el Kentucky Derby. La arena de Pimlico; Maryland, una vez más recibiría a los competidores del Preakness Stakes, la segunda carrera de la Triple Corona del hipismo estadounidense, el mismo hipódromo donde se efectuó el duelo entre War Admiral (Man O’WarBrushup) y Seabiscuit (Hard TackSwing On), ganado por este último. Los informes de la preparación, señalaban que Cañonero estaba en inmejorable condición física, aunque no era considerado el gran favorito…sin embargo estaba bien visto por los apostadores. Muchos venían por el desquite del Kentucky Derby, la delegación venezolana guardaba muchas esperanzas en que Cañonero pudiera repetir su actuación en el Kentucky Derby. Luego se supo que la preparación no había sido la mejor, que tuvo que realizar un largo viaje por tierra, donde se golpeó la cabeza y se cortó. Le dio algo de fiebre. Una semana antes del Preakness rechazaba la comida de la tarde, y resultó que se había mordido la lengua. Consultaron un veterinario y le sacaron dos muelas pequeñas, todo el trabajo de pista fue pospuesto y cuando regresó estaba muy lento. Esa tarde Cañonero salió con el número nueve y mientras sonaba el clarín protocolar, Juan Arias le ofrecía las observaciones finales a Gustavo Ávila. El público de Baltimore fue más receptivo, lo miraban con respeto y cautela.

 

Abrieron el portón de salida y los caballos salieron a disputar el Preakness Stakes de 1971. En esa oportunidad Cañonero partió bien y se colocó en tercera posición en los primeros trescientos metros, a un costado de los punteros.  El caballo de los venezolanos salió brioso y prácticamente volaba sobre la pista, Gustavo Ávila lo guió en un cabeza a cabeza con Eastern Fleet (Fleet Nasrullah – Amoret), marcaron 23” 2/5, en el primer cuarto de milla. En la recta de enfrente los únicos que se veían eran esos dos caballos, a la altura de los 800 metros, el forcejeo estaba en su apogeo y marcaron 47” exactos, todo indicaba que Ávila tenía caballo con que aspirar algo grande. En la curva, todo indicaba que el ganador saldría del par de punteros, Eastern Fleet por dentro y el hijo de Pretendre (Doutelle – Limicola), por fuera. Marcaron 70” 2/5, en los 1200 metros. Promediando la recta final, a unos 150 metros para la meta, Cañonero se despegó de su rival, el descendiente de Fleet Nasrullah (Nasrullah – Happy Go Fleet),

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

 

Al giro de la curva, era evidente que los dos punteros decidirían, Eastern Fleet por dentro y el hijo Pretendre (Doutelle – Limicola), por fuera con la chaqueta marrón de Batipsta, en una línea tres. Dejaron: 70” 2/5, para los 1200 metros. A la mitad de la recta final, a unos 150 de la llegada, Cañonero, quebró la resistencia de su rival, el descendiente de, Fleet Nasrullah (Nasrullah – Happy Go Fleet), quien tuvo que resignarse a ser su escolta a casi dos cuerpos, mientras que Ávila, venia apilado, arreando, pegando y, mandado, camino: ¡a la inmortalidad! Para así lograr la segunda gema de la TC, siendo esta la edición 96 del Preakness Stakes. Lo mas notable de su triunfo es que estableció marca para la distancia de 1.900 metros con 114” exactos y dejando 3 quintos menos de la marca impuesta por el caballo NASHUA en 1955.

 

Se continuaba escribiendo una gran historia, la del “Campeón” Cañonero, ya no era una sorpresa…, ya era un caballo querido y respetado. Los aventureros venezolanos, Ávila, Arias, Baptista y, quienes viajaron a USA desde Venezuela, se encaminaban con todas sus alegrías al Olympo del hipismo, para participar y otros para ser testigos en el “Belmont Stakes” G1, la prueba final, la cual se realizaría, el sábado, 5 de junio de 1971, en el hipódromo de Belmont Park, en Elmont, Nueva York. Iba a ser un acontecimiento sin precedentes, ya que sólo falta un paso para conquistar la Triple Corona. Es oportuno señalar, que desde el año de 1948, no había un triple coronado, siendo, Citation (Bull Lea – Hyproplane (GB), el último en lograr la majestuosa hazaña.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

 

Alfonso L. Tusa C. 03 de mayo de 2021.

Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD