El holandés contó en su autobiografía cuando jugaba el deporte del bate, guante y pelota.

Para los que aún crean que el béisbol y el fútbol están peleados, se equivocan, y así lo confirmó nada más y nada menos que Johan Cruyff.




“Cuando finalizaba la temporada de fútbol, en el Ajax se jugaba al
béisbol, y eso también se me daba muy bien. De hecho, fui catcher del equipo
nacional holandés hasta los quince años. También era el primer bateador, y era
tan pequeño que nunca podían meterme tres strikes. Así que a menudo conseguía
cuatro bolas y a la primera base”, escribió Cruyff en su autobiografía.

El holandés agregó: “El béisbol me permitía centrarme en muchos detalles que después
resultarían muy útiles para mí en el fútbol. Como catcher eres tú quien
determina el lanzamiento del pitcher porque él no tiene una visión global del
campo y, en cambio, tú sí. Aprendí que tienes que saber a dónde vas a lanzar la
bola antes de recibirla, lo que significaba que tienes que tener una idea clara del
espacio que te rodea y de dónde está cada jugador antes de lanzar”.

Cruyff también detalló que “Ningún entrenador de fútbol me dijo jamás que tenía que saber a dónde iba a pasar la pelota antes de recibirla, pero tiempo después, cuando ya jugaba al fútbol
profesionalmente, las lecciones aprendidas en el béisbol, como concentrarme en
tener una visión de conjunto, surgieron en mí de manera natural y se convirtieron
en mi mayor virtud”.

El Tulipán añadió: “El béisbol es el típico deporte que puede hacer surgir el
talento en los entrenamientos, porque tiene muchos paralelismos con el fútbol.
Por ejemplo, la velocidad de arranque, deslizarse por el suelo, orientación
espacial, aprender a anticiparse a los movimientos y mucho más. Son los mismos
principios que aplica el Barcelona en sus ejercicios de control y pase en los
rondos, que son, a su vez, la base de su estilo tiki-taka“.

Cruyff confesó: “Estoy seguro de que a mí me funcionó, porque seguí profundizando en el
béisbol más adelante, lo que significa que como entrenador pude transferir con
éxito muchos consejos del béisbol al fútbol. Lo mismo ocurre con la costumbre
de intentar anticiparse, algo que también me enseñó el béisbol. Siempre estás
ocupado tomando decisiones entre el espacio y el riesgo en fracciones de
segundo”.

Según el holandés “para ser bueno en béisbol hay que puentear el espacio entre el corredor
y la base, y mandar allí la pelota antes de que llegue el corredor. También me
enseñó pensamiento táctico: tomar la decisión correcta y llevarla a cabo
técnicamente bien. No fue hasta más tarde que uní todo esto para crear mi visión
de cómo debería jugarse al fútbol”.






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