Justo cuando pensábamos que LeBron James había dejado atrás su lesión en el tobillo, la estrella de Los Angeles Lakers volvió a agravarla en su último juego contra los New Orleans Pelicans.

LeBron hizo un fuerte movimiento de giro en el descanso, pero tuvo un aterrizaje incómodo que lo obligó a salir del juego. Miren bajo su propio riesgo, fanáticos de los Lakers:

 

La lesión no podía llegar en peor momento. Los Lakers de Los Ángeles tienen su fecha fijada con los Golden State Warriors en el juego de play-in del séptimo contra el octavo. La salud de LeBron James para ese enfrentamiento será una nube oscura que se cierne sobre la franquicia de los Lakers durante los próximos dos días. James acababa de perderse 26 partidos después de lastimarse el mismo tobillo.

Es lamentable porque los Lakers parecían tener el juego en la mano en ese momento del último cuarto. James y compañía estaban dando los toques finales a la victoria. Peor aún es el hecho de que su resultado final ni siquiera importó, porque los Portland Trail Blazers vencieron a los Denver Nuggets de todos modos.

Ese resultado los encerró en el séptimo puesto del este de la NBA sin importar qué, haciendo que su victoria y su última apuesta por la sexta semilla sean discutibles.