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Dan Shaughnessy. The Boston Globe. 4 de mayo de 2021.

Era 12 de marzo de 1985. Lakefront Arena en el campus de University of New Orleans. La noche cuando Larry Bird convirtió 60 puntos en un juego para los Celtics.

Kevin McHale estaba ahí. Nueve días antes, él había marcado 56 contra los Pistons en un matinee dominical en el viejo Boston Garden. Cuando McHale se iba a la banca cuando quedaba poco tiempo para terminar el juego, Bird le pidió que se quedara en la cancha. La marca podría no durar mucho, insistió Larry.

“Teníamos muchos tipos en ese equipo que se podían encender de esa manera”, dijo McHale desde su hogar de Arizona esta semana. “Max. Tiny. Robert. Larry. Cuando alguien se encendía, le pasábamos el balón. Eso fue lo que Larry hizo por mí cuando establecí la marca, y todos lo ayudábamos a él esa noche en New Orleans”.

Ha habido mucho ruido acerca de los 60 puntos de Bird desde que Jayson Tatum explotó con el mismo número el viernes pasado (30 de abril) en una espeluznante victoria de tiempo extra sobre San Antonio. Los Celtics tienen 17 pancartas de campeonato y más inquilinos del Salón de la Fama que cualquier franquicia de la NBA. Y ahora su marca de más puntos en un juego es compartida por Tatum y Bird.

“Todavía sigo a los Celtics, y vi el final de ese juego del viernes”, dijo McHale. “De verdad estaba encendido. Eso no ocurre muy a menudo, pero a veces un jugador se interna en esa zona extraña”.

“Estaba aupando a Tatum. Las marcas se hicieron para romperlas. Pero a la vez, me sentí contento cuando se detuvo en 60, porque así Larry todavía comparte la marca”.

Bird estaba en la plenitud de de sus facultades en 1985. Se encontraba a medio camino de sus tres años como jugador más valioso de la liga, y podía hacer lo que quisiera. Estuvo en la portada de la revista Time la semana que convirtió 60 puntos. Había sido entrevistado por Tom Callahan de Time sobre el viaje anual de los Celtics a la costa oeste y se llevó bien con el cerebral periodista. Larry le permitió a Callahan hablar de los miembros de su familia, y Callahan le prometió a Bird que su trabajo sería “justo contigo”.

Dos días antes de New Orleans, Bird corrió en la sexta carrera anual Shamrock Classic, una prueba de cinco millas patrocinada por los Celtics, que partía desde el Garden. Bird llegó en el puesto 247 entre 1.182 corredores, completó la distancia en 33:46, ganó la división de los pesos super pesados (más de 110 kg de peso)

Para ese juego de 1985, los Celtics se hospedaron en el Superdome Hyatt en New Orleans. Durante el trayecto en autobús desde el Hyatt hasta Lakefront, Bird se quejó de que las piernas le dolían por la carrera.

Esa ruta los llevó por la Brother Martin Prep, que había sido la escuela secundaria del centro de los Celtics Rick Robey, un antiguo All-American en Kentucky. Robey fue parte del equipo de los Celtics con el cual Bird ganó su primer campeonato en 1981, pero es más recordado como el tipo que Red Auerbach cambió para obtener a Dennis Johnson en uno de los grandes robos de la historia de la NBA.

Bird llamaba “Footer” a Robey y le gustaba bromear con el grandulón sobre las jugadas tramposas que se le achacaban a Kentucky. Bird se levantó de su asiento cuando vio la escuela secundaria de Robey y dijo: “¡Ahí está, esa es! ¡Ahí es donde Footer aprendió todas las triquiñuelas que llevó para Kentucky!”

El juego se efectuó en Lakefront porque los Hawks de Atlanta no podían entrar al centro de la ciudad y un promotor les garantizó 100.000 $ por partido por jugar 12 encuentros como “anfitriones” en New Orleans. Promediaron menos de 4.000 asistentes en el gimnasio de la universidad, pero tuvieron una casa llena de 10.079 asistentes para los Celtics, la mayoría de ellos seguidores de los Celtics ataviados de verde.

“Los Celtics nunca tienen un juego como visitantes”, gruñó el gerente general de los Hawks, Stan Kasten, quien luego se convirtió en dueño parcial de los Dodgers de Los Angeles y ayudó a los Medias Rojas con el cambio de Adrian Gonzalez, Carl Crawford y Josh Beckett. Uno de los socios famosos de Kasten en el grupo de propietarios de los Dodgers es Magic Johnson.

En Lakefront, la prensa de Boston fue ubicada en una plataforma detrás de la banca de los Hawks, lo cual nos dio una gran vista del entrenador Mike Fratello reclamándole a su equipo mientras Bird burlaba a los defensores de los Hawks. Cuando Fratello encaró a Rickey Brown por no hacer un mejor trabajo custodiando a Bird, hubo una pequeña refriega

Como el video lo testifica, los jugadores de los Hawks, Antoine Carr, Cliff Levingston, y Eddie Johnson se caían de la banca riéndose de asombro cuando Bird trapasaba la red al final del juego. La NBA multó a los jugadores de los Hawks por celebrar el zarandeo que Bird le propinó a su equipo.

“Pienso que estábamos tratando de pararlo, pero en verdad no se puede decir eso”, dijo Kasten desde Los Angeles esta semana.

Bird solo hizo una cesta de tres puntos, pero un segundo intento fue anulado debido a que ocurrió después de un silbatazo. Muy malo, porque Bird dijo, “Ese fue mi disparo más difícil de la noche”.

Cuando terminó todo, Kasten fue al camerino de los Celtics y le llevó el balón.

“Mucho balones buenos allá afuera esta noche, ¿cierto Scoop? Dijo Bird mientras se peinaba a la salida de la habitación.

En esos días no había carga de gerencia. Ni vuelos charter para equipos de la NBA. El llamado para levantarse el día siguiente en el Hyatt fue a las 5 am, y estábamos de vuelta en Boston a mediodía para un juego nocturno de miércoles contra Phoenix. Bird jugó 39 minutos y anotó 31 puntos con 12 rebotes en un triunfo ante los Suns.

Callahan, autor de la historia de Time, estaba en Las Vegas para una pelea de Larry Holmes cuando oyó de la actuación de 60 puntos de Bird. Maravillado porque Larry estaba haciendo que su portada luciera bien, Callahan envió una carta de agradecimiento a la leyenda de los Celtics.

Más adelante ese año, Callahan recibió una carta de respuesta de Bird, una nota escrita en una hoja suelta de papel que decía, “Estimado Tom, Eso me hace sentir bien. Larry Bird”.

Cuando hablé con Kasten esta semana, se preguntó si Bird todavía tendría el balón de su juego de 60 puntos. Lo dudo, le dije. Larry era famoso por llevar sus premios MVP brincando en la parte trasera de su camioneta pick-up.

“Entiendo”, dijo Kasten. “Tenía un socio así”.

“En ese entonces la NBA era diferente”, dijo McHale. “El dinero no había explotado, y éramos tratados como jugadores de baloncesto, no como estrellas de rock. Era más una liga de ‘nosotros’ que una liga “mía”.

“Recuerdo una noche cuando Jerry Sichting anotó 30 puntos para nosotros, y después del juego estábamos sentados, Larry dijo, ‘Ese es tres veces tu promedio. Eso sería como si yo convirtiera 100’”.

“Todos reímos. Disfrutábamos el éxito de los demás”.

…dijo el hombre que fue líder anotador de un juego para los Celtics por nueve días en 1985.

Dan Shaughnessy es un columnista de The Boston Globe.

Traducción: Alfonso L. Tusa C. 07 de mayo de 2021.