Pittsburgh ya no tiene paciencia con el pitcher dominicano

Yoendrys Gómez, pitcher dominicano ex-Yankees, cortado por los Pittsburgh Pirates en septiembre de 2026.

Los Pittsburgh Pirates designaron para asignación a Camilo Doval, lanzador dominicano de 26 años que llegó al equipo con el currículum de haber sido prospecto de los Yankees. El movimiento cierra una etapa corta y frustrante para el pitcher en Pittsburgh, donde nunca logró afianzarse en la rotación ni en el bullpen. Doval queda libre en plena recta final de la temporada 2026, en un momento donde los Bucos ya no tenían espacio ni tiempo para seguir esperando.

De prospecto de los Yankees a designado en Los Ángeles

Camilo Doval firmó con los New York Yankees como internacional y ascendió por su sistema de ligas menores con números que ilusionaban: brazo vivo, pitcheos rondando los 94-95 mph y pitcheos de rompimiento que generaban contacto fallido. Nueva York lo llamó a las mayores en temporadas recientes, pero el espacio en el róster de los Yankees nunca fue suficiente para consolidarlo. Fue entonces cuando los Los Angeles Dodgers lo adquirieron vía waivers a finales de abril de 2025, apostando por un brazo joven con pedigrí de organización ganadora.


La apuesta no funcionó. Gómez no logró estabilizar sus números con la organización angelina y los Dodgers decidieron que no tenía sentido seguir quemando opciones: el 6 de mayo de 2025 lo designaron para asignación. El movimiento le da 7 días para ser reclamado por otra franquicia, enviado a ligas menores o liberado por completo. Dado el momento de la temporada, lo más probable es que quede libre. Los Pirates también movieron a otros brazos en 2026

Qué sigue para Gómez y por qué todavía no está acabado

Ser cortado no es el final. Doval tiene 26 años —edad en la que muchos pitcheres todavía están encontrando su mejor versión— y el talento físico sigue ahí. El problema nunca fue el brazo: fue la consistencia. Las entradas donde dominaba se alternaban con innings donde perdía la zona o recibía contacto sólido, y eso en un equipo sin margen de error es suficiente para que te muestren la puerta.

Para el pelotero nacido en Nirgua, Venezuela, el siguiente paso puede ser una organización dispuesta a apostar por él en Triple-A con un contrato de ligas menores y la promesa de una llamada cuando haya lesiones o emergencias. No sería el primer pitcher que pasó por el olvido y regresó. Pero el tiempo empieza a correr.

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