Yasiel Puig volvió al béisbol competitivo y no lo hizo en silencio: en su debut con la Liga Independiente de Canadá conectó dos jonrones que le recordaron al mundo por qué alguna vez fue uno de los peloteros más electrizantes de MLB. El regreso llega después de años de controversia legal y ausencia del diamante, con Puig a sus 35 años intentando escribir un capítulo nuevo — o al menos cerrar bien el último.
Yasiel Puig no apareció en una hoja de traspaso de MLB ni en las noticias de spring training. Apareció en Canadá, en una liga independiente, bateando como si los últimos años hubieran sido solo un paréntesis. Los dos jonrones de su debut no son un detalle menor: en béisbol, debutar pegando cuadrangulares en cualquier nivel es una declaración de que el cuerpo todavía está ahí, que los reflejos no se fueron.
La Liga Independiente de Canadá no es Grandes Ligas pero tampoco es el fin del camino para un jugador que en su mejor momento fue All-Star, bateó más de 130 jonrones en MLB y tuvo una de las llegadas más ruidosas en la historia reciente del béisbol cubano en Estados Unidos. La pregunta no es si la liga es buena. La pregunta es para qué sirve este paso.
El debut de Yasiel Puig que nadie vio venir: dos jonrones
Yasiel Puig jugó su último partido en Grandes Ligas en 2019 con Cleveland. Desde entonces, su historia fuera del diamante ocupó más espacio que su historia dentro: rumores de equipos interesados que nunca cerraron, una investigación federal relacionada con apuestas ilegales en juegos de azar, y un acuerdo con autoridades de Estados Unidos que en pareció cerrar esa etapa. La suspensión que la MLB le impuso como parte del proceso fue cumplida, y técnicamente Puig quedó libre para jugar.
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Libre para jugar, sí. Pero ningún equipo de MLB lo firmó. Ya sea por el riesgo reputacional, por la edad, o por ambas cosas, Yasiel Puig pasó de ser un nombre en la lista de deseos de varios clubes a ser un nombre que desaparece de las conversaciones de temporada. Hasta ahora.
El paso por Canadá sigue un patrón conocido en el béisbol: jugadores que vienen de inactividad forzada usan ligas independientes o invernales para demostrar que el nivel competitivo sigue ahí. Funcionó para otros. Si funciona para Puig depende de lo que haga los próximos meses, no solo de lo que pasó en un partido.
¿Esto es el camino de regreso a MLB o es el final?
Dos jonrones en el primer juego generan expectativa, pero no garantías. A los 34 años, Yasiel Puig necesitaría convencer a un equipo de MLB de que el riesgo vale — y en la liga que más mide todo con analítica, la muestra de un debut en liga independiente pesa poco sin una racha sostenida de producción. El interés tiene que venir de equipos que buscan poder ofensivo sin muchos recursos disponibles para el mercado regular, o de franquicias dispuestas a darle una oportunidad de spring training en 2026.
Lo que sí es cierto: Yasiel Puig en cualquier nivel mueve atención. Las redes reaccionaron al debut, los medios hispanohablantes lo cubrieron, y el nombre volvió a circular entre fanáticos que lo vieron en sus años con los Dodgers o los Reds. Eso, en términos de mercado, tiene valor aunque no se traduzca en un contrato inmediato. Si hay un equipo mirando a Canadá esta semana, Puig acaba de recordarles por qué alguna vez quisieron tenerlo.

