El japonés Shohei Ohtani de los Dodgers de Los Angeles es de esos jugadores que pocas veces se enojan más allá de una pequeña reacción tras fallar un turno. Sin embargo, hizo una excepción durante el cuarto juego de la serie divisional ante los Padres de San Diego.
Shohei Ohtani conectó un batazo de línea directo al árbitro del home plate de la tercera base, quien intencionalmente evitó que la bola llegara aún más lejos y le permitiera a Manny Machado sostener la bola a tiempo para hacer la jugada, poniendo out al japonés en la primera base y evitar una entrada de escalofríos.
La frustración de Ohtani no fue inmediata, pero se hizo evidente cuando, tras regresar al dugout, tomó la iPad del equipo para revisar la jugada. Desde un ángulo más cercano, pudo observar claramente cómo el árbitro obstruía el trayecto de la bola, limitando las posibilidades de los Dodgers de Los Angeles de capitalizar la situación. Este descubrimiento desencadenó una reacción inusual en Ohtani, quien, con el rostro visiblemente molesto, se levantó para expresar su descontento.
Una vez que terminó de ver el video, su cara tenía un gesto de enojo y como si fuera poco, sorprendió al mundo cuando le gritó algo al árbitro, quien no escuchó nada al respeto, ya que de ser asi, algo peor pudo pasar.
Video:
Shohei Ohtani was understandably upset after seeing the video of the ball hitting the third base umpire before Manny Machado threw him out at home.
The Dodgers should have been up 6-0 with a chance for more. pic.twitter.com/VXHxOap0K5
— Noah Camras (@noahcamras) October 10, 2024
Aunque el japonés no es alguien que se vea envuelto en disputas con los árbitros, esta vez dejó escapar unas palabras dirigidas al oficial que, afortunadamente, no escuchó.
En cuanto a Shohei Ohtani, su reacción demuestra la pasión y el compromiso que tiene con el equipo, y aunque se le ha visto en situaciones tensas antes, rara vez deja que sus emociones tomen el control. Esta vez, la controversia y la frustración fueron demasiado evidentes, mostrando a un Ohtani más humano y vulnerable, pero también a un competidor que no se queda callado cuando siente que algo no está bien.

