El dominicano Sandy Alcántara estuvo a punto de firmar una salida memorable, pero terminó siendo protagonista de una de las decisiones más debatidas de la jornada en las Grandes Ligas.
El as de los Miami Marlins dominó por completo a los Cincinnati Reds durante ocho entradas en blanco, en las que apenas permitió libertades y recetó seis ponches. Con una mezcla efectiva de velocidad y control, Alcántara lucía encaminado a completar una blanqueada que habría sido una de las actuaciones más sólidas de su temporada.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en la novena entrada. Al regresar al montículo en busca de completar la obra, el derecho permitió un doblete y luego otorgó un boleto, ambos sin outs, encendiendo las alarmas en el dugout de Miami.
Fue entonces cuando el dirigente Clayton McCullough no dudó en hacer la señal al bullpen y retirar a su abridor, pese a que apenas contaba con 95 lanzamientos. En su lugar entró el relevista Calvin Faucher, con la misión de preservar la ventaja y asegurar la victoria.
El plan de los Marlins falló.
Los Cincinnati Reds aprovecharon el cambio de lanzador y lograron empatar el juego ante Bender, borrando por completo la joya monticular de Alcántara y dejando a los Marlins sin la blanqueada que parecía prácticamente asegurada. No obstante, los Rojos consiguieron la victoria 6 carreras por 3 sobre los Rojos.
Tras el partido, el derecho dominicano fue cuestionado sobre la decisión de su dirigente, y aunque mantuvo el respeto, dejó clara su postura. Con nueve años de experiencia en Grandes Ligas y siendo considerado el as del equipo, Alcántara entiende que merecía al menos una conversación antes de ser retirado del juego.
Declaraciones de Sandy Alcántara.
“Creo que merezco que me pregunten cómo me siento antes de salir del partido, con 95 lanzamientos y un lanzador diestro esperando su turno, pero respeto la decisión”, expresó el estelar abridor Sandy Alcántara.
Las declaraciones de Alcántara no solo reflejan la frustración por una actuación que no pudo completar, sino que también abren el debate sobre el manejo de los lanzadores en el béisbol moderno, donde las decisiones estratégicas muchas veces se imponen incluso sobre el dominio evidente desde el montículo.


