Luego de ver por largos días de forma esplendorosa a Ronald Acuña Jr. con la vestimenta de blanco, azul y rojo retro de los Bravos de Atlanta, además de aquel legendario número 44 brillando en el jardín central del estadio Truist Park, existe una pequeña pregunta que no deja de dar vueltas en mi cabeza, primero por la simbología que tiene todo lo anteriormente mencionado para los Bravos y, viendo el futuro de la organización en un jugador.

Esta claro que ambas personalidades fuera del terreno ni siquiera pueden ser comparables, ahora dentro del terreno de juego antes que las torres de luces se apaguen esta es una pregunta que existe, seguirá dando vueltas y existirá una vez Ronald Acuña Jr. culmine su carrera en Grandes Ligas: ¿Estamos viendo en Ronald Acuña Jr. un nuevo Hank Aaron dentro del terreno? Ambos jugadores de los Bravos de Atlanta, uno de estos dentro de los cinco mejores jugadores de todos los tiempos de MLB y otro dentro de los diez del momento.

Estilos de juegos no muy similares, aunque con el bate uno hizo suficiente ruido y el otro empieza la misma travesía, quizás veamos en Ronald Acuña Jr. un pelotero más completo por su agresividad y como corre las bases, aunque en su postura como bateadores de poder y capacidad para remolcar carreras están prácticamente en la misma línea.

Quizás muchos entenderán que es una comparación al momento muy prematura, aunque con solo evaluar el año de novatos de ambos nos enteramos que la cuidad de Atlanta esta presenciado el nacimiento de una leyenda de la MLB, esta vez nativo de Venezuela. Hank Aaron en su primer año en la MLB se postuló como el cuarto más votado en la lista de candidatos a Novato del Año, mientras Ronald Acuña Jr. fue el novato del año en una temporada donde compitió de tú a tú con talentos como Juan Soto.

De cara a su segunda temporada en las Grandes Ligas, Hank Aaron se postuló entre los primeros diez candidatos en busca del premio al Jugador Más Valioso, además de ser seleccionado al partido de las estrellas. Mientras, Ronald Acuña Jr. por su parte estuvo entre los principales candidatos al Jugador Más Valioso, fue seleccionado al juego de las estrellas y puso el cambio en la “palanca” siendo galardonado como bate de plata en su posición.

De cara a la tercera temporada de ambos jugadores, Hank Aaron iba dejado claro quien es el Rey de Atlanta (Bravos Milwaukee hasta entonces) postulandose entre los primeros tres candidatos al Jugador más Valioso, además de la segunda llegada en su carrera en su prematura carrera hasta entonces. Ronald Acuña Jr., de su parte igual que muchos otros jugadores se vio claramente afectado por una temporada donde solo se disputaron 60 juegos en la MLB, donde este entonces se llevó a su estante un segundo galardón como bate de plata.

Quizás muchos de ustedes se estarán preguntando… ¿Cuál será la verdadera razón de este artículo? Pues… Hank Aaron de cara a su cuerta temporada en la MLB se había adueñado del negocio, siendo elegido por primera vez como MVP, temporada (1957) donde cosechó en sus estadísticas la cifra de 44 cuadrangulares (líder), 132 remolcadas, con un súper promedio de bateo de .322. ¿Será que Ronald Acuña Jr. igualará al mejor jugador libra por libra de los Bravos con un MVP en su cuarta temporada en la MLB?

La temporada de MLB recién inicia, mientras Ronald Acuña Jr. ya domina la liga con el liderato de imparables (16) en solo nueve partidos, además de un inicio de cuatro vuelacercas, llevando hasta el plato ocho remolques y ya lleva en sus bolsillos dos bases robadas. ¿La esperada temporada del 40-40 y MVP para El De La Sabana?

Como diría la cita del escritor y filósofo francés, Jean-Jacques Rousseau:

“… El más lento en prometer es simpre el más fiel en cumplir”.

¡Masita y jugola! Carlos Moreta (@carlosmoreta01).



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