El jardinero y más grande adquisición de los Marineros de Seattle durante la fecha límite de cambios, Randy Arozarena, tuvo una de las peores jornadas de su carrera para extrechar su slump más allá de cuatro juegos en las Grandes Ligas.
Mediante el último juego de la serie entre los Marineros de Seattle vs. los Piratas de Pittsburgh, el cubano Randy Arozarena no pudo literalmente “tocar la bola” debido a que bateó de 5-0 con 5 ponches, incluyendo uno en la parte alta de la novena entrada con las bases llenas. Cabe destacar que es la primera vez en su carrera de varios años que se poncha cinco veces en un mismo partido.
Ya son cuatro juegos consecutivos sin pegar de hit que suma el cubano, en total se ha ponchado diez veces en sus últimos 18 turnos al bate ante los Tigres de Detroit y Marineros de Seattle. Totalmente perdido en la caja de bateo, justo en un mal momento para unos Marineros de Seattle que les urge ofensiva.
Antes de que los Marineros de Seattle se hicieran de sus servicios via cambio desde los Rays de Tampa Bay en la fecha límite de cambios, el cubano-mexicano registraba una pobre línea ofensiva de .211/.318/.394 con 45 anotadas, 74 hits, 19 dobles, 15 jonrones, 37 carreras remolcadas, 15 robos, 45 boletos y 101 ponches en 100 juegos.
Desde su llegada a su nuevo equipo, Randy Arozarena tampoco ha podido hacer la diferencia, al contrario, en 18 partidos apenas ha conectado un jonrón y remolcado 5 carreras, registrando un OPS de .797. Aun así, su presencia, defensa y velocidad en las bases sigue siendo apreciada en los Marineros, quienes siguen tratando de reforzar sus jardines a como de lugar, ya sea con miras a la recta final o para la próxima temporada.
Randy Arozarena de 29 años, 5’11 de estatura y 185 libras, está bajo un contrato de 8.1 millones de dólares con la esperanza de ir a arbitraje salarial en el 2025 por última vez. Sin embargo, con base en el año que está teniendo, probablemente no le convendría una audiencia, todo depende de si logra llegar a un acuerdo con la organizacion antes de llegar al último extremo.
