La lápida falsa: el prospecto dominicano que fingió estar muerto para firmar con la MLB

Prospecto de béisbol dominicano en campo de entrenamiento, caso de fraude de identidad suspendido por MLB en agosto 2026.

La MLB suspendió al prospecto dominicano Daury David Severino Damaso después de descubrir uno de los fraudes de identidad más elaborados en la historia del béisbol: una lápida física plantada en La Romana, República Dominicana, un acta de defunción apócrifa y registros médicos y escolares falsificados — todo construido para hacerlo aparecer casi dos años más joven. Los Cleveland Guardians habían acordado en diciembre de 2025 un pre-trato de $2.8 millones con el jugador, creyendo que tenía entre 13 y 14 años, con la firma formal pactada para 2029.

Una tumba con nombre propio para borrar la identidad original

El esquema, según fuentes citadas por ESPN, fue diseñado por el entrenador Francisco Nieves a partir de 2023. Damaso comenzó a operar bajo el nombre falso ‘David Severino’, respaldado por una red de documentos fabricados: acta de nacimiento adulterada, expediente médico, historial escolar y — el elemento que dejó sin palabras a scouts y entrenadores veteranos — un acta de defunción que declaraba que ‘Daury’ había muerto de una enfermedad respiratoria el 5 de mayo de 2012. Para rematar la ilusión, alguien colocó una lápida en un cementerio de La Romana, municipio del sureste dominicano, como evidencia física del fallecimiento ficticio.

Quienes conocieron el caso de cerca lo describieron, según reportes, como algo sacado de una trama de película. La frase es exacta: pocas tramas de fraude deportivo llegan al nivel de plantar una tumba con nombre propio para enterrar literalmente el pasado de alguien. Cuando los Guardians descubrieron la discrepancia de edad, rescindieron el acuerdo en mayo de 2026. La franquicia no enfrenta ninguna sanción de la MLB, que la considera víctima del esquema.

El sistema que hace posible — y casi lógico — este tipo de fraude

Lo que distingue al caso Damaso no es que exista, sino la escala del recurso. El fraude de edad en el mercado internacional de firmas de la MLB es un problema sistémico y bien documentado. El reglamento actual permite que scouts rastreen jugadores desde los 10 o 12 años, y los acuerdos de palabra se cierran años antes de que un jugador cumpla los 16 y pueda firmar oficialmente. Ese vacío — entre el interés inicial y la firma real — es donde viven los incentivos para manipular edades: un jugador más joven genera mayor entusiasmo, más competencia entre clubes y, en consecuencia, contratos más altos. En el caso de Damaso, funcionó: dos años de diferencia de edad valían la diferencia entre un acuerdo de $2.8 millones y potencialmente nada.

El caso del prospecto Cesar Altagracia y el fraude que anuló un trato con los Padres en noviembre de 2024 sigue siendo el precedente más reciente: tenía 19 años según las investigaciones de la MLB, pero sus documentos afirmaban que tenía 14, y un acuerdo verbal de $4 millones quedó anulado. Clubes como los Astros, Royals y Mets han enfrentado casos similares en los últimos años. El comisionado Rob Manfred ha impulsado públicamente un draft internacional como solución estructural, pero ese cambio sigue siendo un horizonte lejano.

La sanción para Damaso es concreta: deberá esperar un año adicional antes de poder aplicar como amateur internacional. Según estimaciones preliminares citadas por algunos medios, cualquier futura firma podría valer una fracción mínima del acuerdo original — aunque la cifra exacta no ha sido confirmada oficialmente. La lápida en La Romana costó más que eso, en todos los sentidos.

Salir de la versión móvil