En el 2017 los Astros de Houston se apoderaron de los corazones de muchos fanáticos en Cuba y toda Latinoamérica. Una novena llena de jugadores latinos con un talento que parecía inagotable surgió de repente. No es que no tuvieran ya sus seguidores, pero al menos en nuestra isla ganó muchos adeptos con la llegada de Yulieski Gurriel quien es considerado uno de los mejores peloteros cubanos del siglo 21.


En aquel 2017 Houston mostraba una línea ofensiva muy completa y equilibrada. Dominó a placer su división y llegaron a la fiesta de Octubre como grandes favoritos a ganar título de serie mundial. Con cierta experiencia en playoffs de sus principales figuras, pues habían estado presentes en el 2015 dónde derrotaron a Yankees en el juego del wildcard y luego fueron eliminados por KC campeónes a la postre, se mostraban sólidos y maduros para empeños mayores.

Fueron un equipo con carácter y supieron vencer obstáculos para lograr sus objetivos. Una serie espectacular a 7 juegos contra Yankees por el campeonato de la liga Americana y una Serie Mundial rompecorazones contra Dodgers también en 7 partidos fueron montañas que los Siderales supieron escalar y conquistar. Ya campeónes más seguidores llegaron a la franquicia, sobre todo en América Latina.

El 2018 los consagró como líderes dentro de su división llegando a la post-temporada sin muchos contratiempos pero lesiones de algunas de sus principales figuras como Correa y Altuve los limitaron en sus posibilidades de defender el título. Yuli quien había sido un titán en la post del 2017 , con récord de hits para la franquicia en esa etapa, no pudo rendir como se esperaba y fueron derrotados por un Boston que fue invencible.
El 2019 otra vez campeónes de división, pero está ocasión con un equipo más fuerte con la llegada al staff abridor de Cole y Greinki.

La presencia del novato del año , el cubano Yordan Álvarez, la contratación de Brantley y todas sus piezas saludables daban al Houston el galardón de virtuales campeónes del mundo por segunda vez en tres años. Pero el béisbol tiene sus sorpresas guardadas y los dioses de este deporte de alguna manera hacen justicia. El favorito de todos fue derrotado 3-4 por los mata gigantes Nacionales de Washington.




La derrota contra los capitalinos fue el inicio de una reacción en cadena del descalabro de Astros. Llegó el escándalo del robo de señas y de favoritos mimados por periodistas y especialistas pasaron a ser los villanos fraudulentos. Está mala práctica venía desde el 2017 cuando se coronaron campeónes del mundo. Lo cuál puso en evidencia los logros del pasado. Como bien afirman en sus alegatos de defensa fans y seguidores el robo de señas siempre ha existido. Pero en este caso no se trataba de la picardía de un coach,un carga bates o un jugador que estando a la viva decifro’ los picheos del picher contrario. Se trataba del uso de la televisión y la tecnología para avisarle a sus bateadores que lanzamientos vendrían en camino, lo cuál sin dudas facilita en un altísimo porciento al bateador ganar la batalla mental contra el lanzador.

Despidos, sanciones y multas fueron los capítulos siguientes. Para muchos pocos severos , algunos reclamaban que fueran despojados del título. La indignación de los demás equipos y de los atletas en general no se hizo esperar. Los golpeados por lanzamientos fueron anunciados como castigo a los amañadores. Bregman , Altuve y Gurriel se vieron obligados a declarar y pedir disculpas públicamente. Un huracán venía en camino y Houston debía demostrar de que estaban hechos para despejar dudas.

Un amigo personal y gran conocedor del béisbol el profe Javier Izisarri mantiene la teoría que los Astros son un equipo maldecido y las maldiciones suelen durar décadas. Lo cierto es que la campaña 2020 comenzó con el pie izquierdo en muchos sentidos. La salida de Cole hacia Yankees fue un duro golpe sin dudas. Lesiones de todo tipo afectaron al equipo, su as de picheo Verlander fuera toda la campaña al igual que el gran R.O.Y Álvarez.




El mexicano Urquidy de tremenda actuación en la post del 2019 se mantuvo fuera casi toda la campaña y otras figuras alternativamente tambien se ausentaron por lesiones menores. El dominio desapareció , los resultados comenzaron a ser adversos y el bateo mostrado desde el 2017 se esfumó. Muchos afirman que no es casual que sus principales figuras muestren números muy inferiores a años anteriores, lógicamente y puestas las cartas sobre la mesa entra en juego el robo de señas.

Por ejemplo el caso más significativo es el del venezolano José Altuve quien en plena forma deportiva logró números impresionantes. Su promedio de bateo fue de 346(2017),316(2018) y 298(2019), estos comparados con en actual 216 nos muestra una disminución y caída abrupta de su ofensiva , 130-100-82 puntos por debajo en el promedio con respecto al pasado.

Gurriel es otro caso alarmante , el espirituano al igual que su compañero Altuve está de lágrimas. También él ha experimentado un bajón ofensivo a gran escala. Sus promedios de 299(2017), 291(2018) y 298(2019) están bien lejanos del 232 actual, son prácticamente 60 puntos por debajo de su promedio de bateo anual. Su capacidad empujadora está lejos de la mostrada en campañas pasadas, solo 22 carreras empujadas y 108 dejados en base.
Bregman quien había tenido un OPS progresivo desde el 2017 hacia acá (827,926,1015) y siendo líder del equipo en este departamento en los 2 últimos años ha bajado 200 puntos en comparación con el año anterior.

Correa y Springer son quizás los que menos han calado.

En el caso de campo corto su promedio se ha comportado similar a años anteriores aunque con una ligera disminución. El patrullero central lo mismo ,pero su producción de Hr (14) líder en el equipo lo mantiene cumpliendo sus standares aunque igual inferior al pasado.




Los bajones ofensivos individuales y colectivos existen pero no parecen 60 juegos ya demasiado tiempo? He leído varios comentarios de seguidores del Houston alegando que es un periodo muy corto y no da tiempo reponerse. Pero no me cabe en la cabeza pensar que el equipo no hizo una preparación acordé a la duración del campeonato, sino como justifican el salario los preparadores técnicos del equipo.

Aunque clasificaron por cuarta vez consecutiva a la fiesta de Octubre con ese balance de ganados y perdidos(29-30) ni en sueños hubieran clasificado en una temporada completa, pero bueno la temporada es así y allí están. Su rival se define hoy.

Lo cierto es que hasta el momento Los Astros de Houston quedaron al desnudo , sin robo de señas han lucido muy inferiores. No eran tan grandes sus figuras?? Estarán maldecidos? Quien lo puede negar ? Lo que si no se puede negar es que psicológicamente están muy afectados y como dice el dicho: ” no hay nada que pese más que la consciencia” y la culpa les está pesando. Veremos qué pueden hacer de ahora en adelante , yo sin descartarlos totalmente pues nada está escrito en esta vida , la veo muy difícil para ellos. Sus fans y seguidores les toca apoyarlos aunque la realidad sea dura.

El final de la temporada puede venir con despedidas o cambios necesarios. La página por el bien del béisbol debe pasar. El mañana nos contará la verdad.

¡¡¡Que viva el béisbol!!!



Show Player