El 8 de septiembre de 1990, Nolan Ryan, la leyenda de la MLB (Major League Baseball) lanzó siete innings ante los Kansas City Royals con el rostro ensangrentado por un golpe.

Nolan Ryan es sin duda uno de los mejores pitchers que la tenido la MLB. Ryan ostenta alguno de los récords más envidiables en las Grandes Ligas: Es el pitcher que más no hitters ha lanzado en la historia (7) y además es el lanzador con más ponches en MLB, con 5,714.

Ryan también hizo historia en sus 27 años de carrera en la Gran Carpa al ser considerado uno de los lanzadores más veloces de la historia.

El documental Fastball, en el que peloteros y científicos analizan las bolas rápidas de algunos de los lanzadores más prodigiosos de la historia, arrojó un dato impresionante: Nolan Ryan alcanzó la increíble velocidad de 108.5 mph en un lanzamiento.




Sin embargo, en esta ocasión vamos a recordar a Nolan Ryan por una insólita anécdota. El 8 de septiembre de 1990, el pitcher de 43 años que entonces lanzaba con los Rangers de Texas, se enfrentó a los Kansas City Royals en el Estadio Arlington.

En la alta de la segunda entrada, Nolan Ryan enfrentó a Bo Jackson, uno de los mejores bateadores del equipo. Jackson hizo contacto al primer lanzamiento y la bola rebotó en el suelo y fue directo al rostro de Ryan.

A pesar de que el pitcher perdió la bola después del impacto, pudo recuperarla y sacar al corredor en la primera. De pronto, el labio de Nolan Ryan estaba sangrando tanto que ya había manchado su jersey.

¿La reacción del pitcher? Lamerse el labio para quitar la sangre y seguir lanzado.

Aquella noche, el diestro lanzó 7 entradas en las que ponchó a 8 bateadores y permitió solo una carrera y tres hits.

Esta historia es, sin duda, una de las tantas pruebas de que Nolan Ryan es el mejor lanzador en la historia de las Grandes Ligas. Pero ustedes no están listos para esa conversación.






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