Por primera vez en la historia de las grandes ligas, el 19 de mayo de 1933, dos hermanos conectaron cuadrangulares jugando en equipos opuestos.
El primero de los hermanos era Rick Ferrell; quien era receptor de los Medias Rojas de Boston. El segundo se trataba de Wes Ferrell; quien ese entonces era lanzador de los Indios de Cleveland.
El 19 de mayo de 1933 se llevó a cabo un encuentro entre los Medias Rojas de Boston y los Indios de Cleveland. Por parte de los Indios de Cleveland, entró a la lomita Wes Farrell. Transcurría la segunda entrada cuando Rick le conectó un vuelacerca a su hermano. Sin embargo, la revancha no se hizo esperar; ya que Wes respondió de la misma manera con el madero en el siguiente episodio.

Wes es reconocido como uno de los lanzadores con mejor bateo en la historia de las Grandes Ligas. A lo largo de su carrera, acumuló 329 hits para un promedio de bateo de .280 con 57 dobles, 12 triples, 208 carreras impulsadas, y 175 carreras anotadas. Estos números lo llevaron a formar parte tanto del Salón de la Fama de los Boston Red Sox como de los Cleveland Indians.
Su hermano Rick también tuvo grandes números que lo llevaron a ser All-Star en ocho ocasiones. En toda su carrera conectó: 1692 H, 28 HR, 734 RBI y un promedio de bateo de .281.
Wes Ferrell es considerado como uno de los grandes ausentes en el Salón de la Fama de Cooperstown; ya que tenía una capacidad enorme en ambas facetas del diamante (como pitcher y como bateador). Incluso, superó a su hermano en número de cuadrangulares.

