El venezolano Luisangel Acuña de los Mets de New York ha dado un ejemplo de qué tan difícil puede ser el negocio en el béisbol de Grandes Ligas.
Previo al juego del viernes, los Mets de New York realizaron tres movimientos en su roster incluyendo la activación de Jeff McNeil de la lista de lesionados de 10 días.
Ademas, de paso, enviaron al ex prospecto y ahora infielder, Brett Baty, junto al receptor Hayden Senger a la Triple-A Syracuse, después de que ambos no lograran el rendimiento esperado luego de ser añadidos al roster activo del equipo grande desde el inicio de la temporada.
Al mismo tiempo, eso indica que el receptor Francisco Álvarez será activado de la lista de lesionados el viernes, cuando los Mets inicien una serie de cuatro juegos en Washington contra los Nacionales en su debut en la temporada 2025.
McNeil, quien se perdió los primeros 25 juegos de los Mets de New York de la temporada debido a una lesión en el oblicuo, participó en ocho juegos de rehabilitación en tres niveles de las menores y conectó 11 hits en 28 turnos al bate (.393) con dos jonrones y tres carreras impulsadas.
Es probable que el veterano regrese a la alineación en la segunda base, pero tuvo oportunidades en el jardín central durante su rehabilitación. Los Mets podrían ponerlo a jugar allí con José Siri fuera de la banca por una fractura en la pierna.
Luisangel Acuña Jr. gana batalla a Batty.
A pesar de que todo indicaba que, de cara al día inaugural, Brett Batty hizo el equipo y que Acuña iba rumbo a Ligas Menores, todo cambió cuando McNeil sufrió esa lesión que lo dejó fuera del radar hasta por lo menos el final del mes de abril, que es justo la fecha en la que está previsto que regrese.
La baja del veterano creó un último espacio disponible para Luisangel Acuña, pero ahora resulta que, a la hora de tomar las decisiones, Acuña es quien se quedará en las Grandes Ligas y Brett Baty va rumbo a las Ligas Menores.
Baty participó en 19 juegos con el club de las Grandes Ligas, con 11 hits en 54 turnos al bate (.204), cinco extrabases con cuatro carreras impulsadas y un OPS de .597 (OPS+ de 69). Mientras que Acuña registra una línea ofensiva de .283/.356/.377 con un OPS de .733 (OPS+ de 111) en 22 juegos.
La situación de Luisangel Acuña refleja la naturaleza volátil del béisbol de Grandes Ligas, donde el rendimiento inmediato y la capacidad de adaptación pueden redefinir carreras en cuestión de semanas. Lo que parecía un inicio de año en Triple-A para el venezolano, se ha convertido en una valiosa oportunidad de consolidarse en la gran carpa. Por el momento, Acuña se queda, Baty se va, y el negocio continúa.
