Sí. Y según algunos managers y peloteros es tan evidente que la MLB sólo debería salir a decir “sí, las pelotas de las Grandes Ligas están alteradas

“Es obvió que están alteradas. Todos lo estamos viendo, no es normal. Sólo queremos saber”, ha comentado en entrevista para el USA Today David Price, lanzador estelar de los Red Sox.

El rumor de que algo andaba extraño con estas bolas tiene circulando por lo menos desde la temporada pasada.

Estudios demuestran que la MLB ha reducido la resistencia al aire de la bola, y con menos resistencia es obvió que la bola vuela más. También se ha demostrado que son más “duras”, se deforman menos y eso favorece que vuelen más con un contacto sólido.

Apenas es mayo y los equipos de las Mayores ya promedian 1.29 cuadrangulares por juego, algo arriba del récord de 1.26 en el 2017 (el año que los rumores de “bolas alteradas” comenzaron). Y conforme el verano avance y el clima mejore veremos aún más palos de vuelta completa.

Para algunos es muy obvio, a la gente le gustan los jonrones (para eso van al estadio) entonces se han hecho modificaciones a la bola para favorecerlos. No es pues sólo el gran talento de Bellinger y Yelich los que los tiene con 14 jonrones en abril. Todo un record.

La gran pregunta, o por lo menos la que se hace Price, es por qué si es tan obvio las Grandes Ligas no lo admiten.

Nosotros nos preguntamos lo mismo.