En el universo de la MLB, Juan Soto y Shohei Ohtani se alzan como titanes financieros, liderando la lista de los jugadores mejor pagados en 2025, con Soto destacándose como el jugador que genera más ingresos este año, alcanzando los $128.9 millones.
Juan Soto deja atrás a Shohei Ohtani como jugador que genera más dinero
Mientras tanto, Ohtani, con $102 millones, sigue siendo una figura única gracias a su contrato innovador con los Los Angeles Dodgers.
Soto, la estrella de los New York Mets, capitaliza su salario masivo y patrocinios, mientras que Ohtani, el fenómeno de los Dodgers, combina un salario base de apenas $2 millones con una fortuna en acuerdos comerciales, mostrando dos caminos distintos hacia la cima económica del béisbol.
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Juan Soto, a sus 26 años, ha consolidado su estatus como uno de los bateadores más temidos del béisbol, y su reciente traspaso al mercado de Nueva York ha disparado tanto su perfil como sus ingresos.
De los $128.9 millones que percibirá en 2025, $121.9 millones provienen directamente de su salario, complementados por $7 millones en acuerdos de patrocinios con marcas como Under Armour, Presidente, Wilson y Celsius, entre otras.
Este monto lo convierte no solo en el jugador mejor pagado del año, sino también en un símbolo del potencial comercial que Nueva York puede ofrecer a una estrella en ascenso.
Por otro lado, Shohei Ohtani, el fenómeno bidireccional de los Dodgers, sigue rompiendo moldes, aunque su salario base de $2 millones podría parecer modesto en comparación.
Este número, sin embargo, es engañoso.
Ohtani, de 30 años, acordó un contrato histórico que difiere la mayor parte de su compensación, permitiéndole maximizar el impacto financiero para su equipo mientras recauda una fortuna en patrocinios: $100 millones en 2025.
Su tercera designación unánime como MVP y su hazaña inédita de 50 jonrones y 50 bases robadas en una sola temporada lo han convertido en un ícono global, atrayendo a marcas que ven en él una mina de oro publicitaria.
La diferencia clave entre ambos este año radica en el flujo de efectivo inmediato.
Soto recibirá una suma mucho mayor en ganancias directas gracias a su salario, mientras que Ohtani, con esos $2 millones de salario anual, está apostando por un futuro financiero aún más lucrativo con pagos diferidos que eventualmente elevarán sus ingresos totales a niveles estratosféricos.
Es un contraste fascinante: Soto capitaliza el presente, mientras Ohtani juega el juego largo.

