Juan Soto salió del partido ante los Los Angeles Dodgers en la sexta entrada del 24 de julio de 2026 por molestias en el gemelo izquierdo. El marcador estaba empatado 1-1, Jorge Polanco entró como bateador emergente en su lugar y los Mets se quedaron sin su único All-Star de la temporada. No es la primera vez: Soto lleva tres salidas por lesión en lo que va del año, y cada una aprieta más una temporada que ya va en caída libre.
Un gemelo diferente, pero el mismo problema
La confusión inicial fue entendible. En abril de 2026, Soto pasó 15 partidos en la lista de lesionados por una distensión en el gemelo derecho — y los Mets fueron 3-12 en su ausencia, encadenando 12 derrotas consecutivas. La lesión del viernes es en el gemelo izquierdo, lo que el equipo aclaró desde el principio para evitar hablar de recaída. Distinto gemelo, misma historia: el mejor bateador del equipo sale cargado y el banco respira con dificultad.
El manager interino Andy Green ya había intentado prevenir esto. Soto actuó como bateador designado en cinco de los últimos siete partidos para reducir el estrés sobre la pierna. También le dio dos días de descanso antes del partido ante los Dodgers con la esperanza de que el gemelo quedara atrás. No funcionó. En sus dos turnos antes de salir, Soto recibió dos boletos — suficiente para saber que estaba en el juego, insuficiente para saber cuánto tiempo más puede aguantar.
El equipo lo calificó como situación ‘día a día’. No hay anuncio oficial de lista de lesionados al momento del partido, pero la tercera señal de alarma en una misma temporada no se puede ignorar. Juan Soto y su primera temporada con los Mets
El contrato más caro del deporte y un equipo en el fondo
En diciembre de 2024, Soto firmó con los Mets el contrato más grande en la historia del deporte: 15 años y 765 millones de dólares. En 2026 gana 51.8 millones. Este año, en 84 partidos, batea.283 con 21 jonrones y un OPS de.947 — el tercero más alto en toda la MLB. Sus números de Statcast también hablan: velocidad de salida promedio de 92.5 mph, Hard Hit% de 48.6 y un wOBA de.399. Soto no está teniendo una mala temporada. El problema es que la tiene en el cuerpo equivocado en el momento equivocado.
Los Mets tienen el segundo nómina más alto de la MLB y un récord de 41-57, último lugar de la División Este de la Liga Nacional. Soto es prácticamente el único punto brillante: el único All-Star del equipo en 2026, líder en casi todas las categorías ofensivas. Sin él, el lineup de Nueva York se convierte en otra cosa. Y con el deadline de cambios de agosto acercándose, la directiva ya analiza vender piezas veteranas — aunque Soto, bajo contrato hasta 2039, no está en esa conversación.
La temporada 2025 fue otra historia:.263 de average, 43 jonrones, 105 carreras impulsadas, 38 bases robadas y tercer lugar en la votación del MVP de la Liga Nacional. Eso justificó el contrato. Pero 2026 está siendo un ejercicio de sobrevivencia, y cada vez que Soto sale caminando hacia el dugout con la mano en la pierna, los Mets se preguntan cuánto más pueden aguantar.
