Siempre pensé que Joe Mauer jugaría béisbol hasta los 40 e incluso más allá, pues físicamente se veía bien pero aquella conmoción cerebral que parecía no significar tanto, al final lo sacó del juego. Si bien es cierto que pudo regresar a los diamantes y logró acomodarse en primera base, una recaída, después de irle con fuerza a un batazo de foul, marcó el final.

El 30 de septiembre de 2018, acabando la temporada regular, los Mellizos de Minnesota, organizan el retiro de Mauer en un emotivo acto que conmovió todo el universo beisbolero. A sus 35 años, después de 14 campañas, colgaba los spikes uno de los mejores receptores en la historia de las Grandes Ligas.

Hablamos sin exagerar de uno de los grandes, ya que el estelar receptor ha sido el único en la historia de la Gran Carpa en lograr dos campeonatos de bateo, incluso Mauer ganó tres veces esa distinción en su carrera.

En este punto, resulta imposible olvidar aquella temporada de 2009, cuando fue el MVP en toda la línea, desde el comienzo hasta los PlayOffs; todo parecía indicar que ese año, los Mellizos guiados por Mauer podrían ganar la Serie Mundial pero no, los Yankees de Nueva York, tocados por la mística, acabaron con la ilusión.

Asi y todo, Joe fue pieza clave para que el equipo de sus amores avanzara 4 veces a pos temporada, la última de ellas en 2017, cuando Minnesota discutió el comodín de la Liga Americana con los Bombarderos del Bronx.

Se trata de un jugador extraclase, brillante a la ofensiva como a la defensa y asi lo demuestran sus 5 bates de plata y sus tres guantes de oro, además de los ya mencionados títulos de bateo y su average de por vida, fijado en .306.

Hoy, tres años después de su despedida, volvemos a aplaudir a esta leyenda.