Guillermo Liñares (Caracas).-

 

Miguel Cabrera tiene entre sus objetivos en 2020 redondear cifras que le permitan despejar cualquier atisbo de duda que se asome sobre su inmortalización a Cooperstown una vez se retire. El venezolano acumula 477 jonrones, 1694 remolcadas, 2815 hits, 577 dobles, y demás guarismos que le hacen ser uno de los mejores bateadores que han pasado por el béisbol de las Grandes Ligas. A sus excelentes números se le añaden galardones como la Triple Corona que obtuvo en 2012 – primero en hacerlo tras Carl Yastrzemski en 1967 -, los MVP de 2012 y 2013, los cuatro títulos de bateo, sus 11 Juegos de Estrellas o su anillo de Serie Mundial de 2003 cuando apenas era un novato con los Marlins de Florida.

Hoy hace ocho años el oriundo de Maracay conectó el estacazo 300 de su carrera, un domingo 22 de julio de 2012 soleado ante los Medias Blancas de Chicago, en donde culminó la jornada con dos cuadrangulares, uniéndose a Andrés Galarraga como los dos únicos venezolanos en arribar a los 300 jonrones en Las Mayores. La víctima de su batazo fue el lanzador derecho Philip Humber, en un turno donde la bola cluminó sobre los predios de los .420 pies del jardín central del Comerica Park de Detroit. Ese día los Tigres ganaron 6-4, año en donde llegarían a la Serie Mundial con los Gigantes de San Francisco.

Cabrera se unió a trece peloteros en una selecta lista de jugadores menores de 30 años que consiguen disparar 300 jonrones en Grandes Ligas, denotando el alcance e impacto del logro que acababa de conseguir.

El toletero venezolano, además, guarda buenos recuerdos del 22 de julio, pues en 2016 consiguió también un hito importante: arribó a las 1500 carreras empujadas, siendo el primer venezolano en conseguirlo y el quincuagésimo bateador en la historia que alcanza la cifra. Actualmente ocupa la posición 29 de todos los tiempos con sus 1694 fletadas.

Habrá que ver si en 2020 con el calendario de 60 juegos y los recurrentes problemas musculares (espalda, hombro, entre otros) que han lastrado su presencia en el diamante los últimos tres años, puede alcanzar logros que terminarían de rubricar una brillante carrera, esa que aguarda por una placa en el Salón de la Fama cuando cuelgue el uniforme.



Show Player