Grant Holmes casi hace historia: Braves blanquean a White Sox 2-0

Grant Holmes lanzando para los Atlanta Braves en el blanqueo 2-0 sobre los Chicago White Sox el 20 de agosto de 2026 en Rate Field.

Grant Holmes estuvo a punto de hacer historia este jueves en Rate Field. El abridor de los Atlanta Braves llevó un no-hitter hasta la séptima entrada contra los Chicago White Sox y terminó con una línea de 6 innings, 1 hit, 0 carreras y 3 ponches en el blanqueo 2-0 que le dio a Atlanta el juego de cierre de la serie. Con el resultado, los Braves cortan una racha de tres derrotas y se mantienen como líderes de la División Este con marca de 75-53.

Una noche que casi cambia el libreto de Holmes

Nadie en los stands de Rate Field —donde llegaron 17,052 aficionados este 20 de agosto— esperaba una actuación así de un lanzador que tardó 10 temporadas en ligas menores antes de debutar en Grandes Ligas. Grant Holmes, seleccionado por los Dodgers en la primera ronda del draft de 2014 y finalmente estrenado en MLB el 16 de junio de 2024 con los Braves, llegó al séptimo inning con un no-hitter intacto. Fue hasta ese momento cuando los White Sox conectaron su único imparable del juego y terminaron con la posibilidad histórica.

Pero la línea final de Holmes igual es para enmarcar: 6.0 innings, 1 hit, 0 carreras, 3 ponches y 3 bases por bolas. En lo que va de la temporada 2026, el derecho de 30 años acumula, según reportes preliminares, cifras que lo consolidan como una pieza real —no de relleno— en la rotación de Atlanta. Lo que pasó este jueves es, hasta ahora, su mejor salida del año. Grant Holmes y su camino al roster de los Braves

Austin Riley, el bate que decidió todo

Con Holmes controlando el juego desde el montículo, los Braves solo necesitaban un par de golpes para definir el partido. Austin Riley los dio ambos: un doble y un sencillo frente al abridor rival Anthony Kay, suficientes para producir las únicas dos carreras de la noche. Riley viene de una temporada 2026 con promedio de .221 y 15 jonrones —números que han generado debate en torno a su contrato de 10 años / $212 millones firmado con Atlanta—, pero en los momentos decisivos sigue apareciendo.

El partido terminó en 2 horas y 22 minutos. Limpio, rápido, sin drama extra. Exactamente lo que necesitaban los Braves después de tres derrotas consecutivas. Los White Sox, que llegaron al encuentro con marca de 66-61 y un sólido récord como locales en Rate Field, no pudieron hacer nada contra una noche así de Holmes. Para Atlanta, el triunfo consolida el liderato de la División Este y manda un mensaje a lo que queda de temporada regular.

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