El segunda base de los Tigres de Detroit, Gleyber Torres, ha tenido un gran inicio en apenas su primera temporada con su nuevo equipo luego de ponerle fin a una estadía de siete años en los Yankees de New York.
Torres, quien se unió mediante un acuerdo de un año y 15 millones de dólares sin ningún tipo de opciones para un segundo año, actualmente se encuentra líder entre los segunda bases en carreras remolcadas en la joven temporada, sumando a eso una línea ofensiva de .304/.375/.482 con 18 anotadas, 34 hits, 5 dobles, 5 jonrones, 24 carreras remolcadas, 4 bases robadas, 12 boletos y 11 ponches en 29 juegos, acumulando un WAR de 1.2.
Ningún otro jugador del cuadro de los Yankees de New York de los mismos que estaban el año pasado, tales como Jazz Chisholm Jr, Anthony Volpe, Oswaldo Cabrera, Oswald Peraza o D.J Lemahieu, han tenido el rendimiento individual que ha conseguido Gleyber Torres en Detroit, cumpliendo con las proyecciones de que si un día lograba jugar en una organización baja menos presión, sus números serían mejores.
¿Un error que lamentan los Yankees?
Más allá de los números, una de las cualidades más valiosas de Gleyber en sus últimos años con los Yankees fue su durabilidad. En contraste, tanto Chisholm como LeMahieu han lidiado con constantes problemas físicos, afectando la estabilidad del infield neoyorquino. La consistencia y salud de Torres se están extrañando más de lo que muchos habrían anticipado.
La salida de Gleyber Torres de New York.
Por como terminaron las cosas, algunos mensajes públicos que se dijeron entre la gerencia de los Yankees de New York y Gleyber Torres en las redes sociales, no se podría decir que ambas partes terminaron sus relaciones laborales de la mejor manera, mucho menos luego que el venezolano se encargara de jugar en la tercera base tras la llegada del segunda base Jazz Chisholm Jr en la fecha limite de cambios.


