El 29 de agosto de 2008, a los 40 años, Frank Thomas dice adiós al béisbol activo, luego de 19 campañas en las Grandes Ligas.

Para ese instante, Tomas vestía la camiseta de los Atléticos de Oakland y al momento de su despedida, los libros de estadísticas lo registraban como el jugador número 18 en la historia en cuanto a cantidad de jonrones con 521.

Ya Frank Tomas era una leyenda de los diamantes y una figura icónica del béisbol con una fama bien ganada en los años 90 del pasado siglo.

Cuando parecía que su luz se apagaba y no ganaría un anillo de Serie Mundial con las Medias Blancas de Chicago, Tomas fue parte de aquel campeón en 2005, la mejor forma de despedirse de la afición y del elenco de sus amores.

Tomas había debutado en 1990 con el equipo de la Ciudad de los Vientos y ya en 1993 gana el MVP de la Liga Americana, algo que repetiría al año siguiente.

De igual el recio toletero, fue 4 veces bate de plata, en las temporadas de 1991, 1993, 1994 y 2000.

De acuerdo al criterio de muchos entendidos, Frank tomas fue una de las figuras más sobresalientes de esa última década del siglo XX; tal vez con menos foco mediáticos que otras pero si con todo el peso de poder y su impacto con el madero.

Sus números generales parecen de otra galaxia, 301 de average, 2468 hits y 521 jonrones como ya mencione más arriba; por ello nadie se asombró cuando seis años después de su retiro, en 2014, Frank Tomas fue elegido para el Salón de la Fama; un justo reconocimiento para brillante trayectoria en el mejor beisbol del mundo.