Los Washington Nationals rompieron una racha de siete derrotas consecutivas de la manera más dramática posible: destrozando al bullpen de los Philadelphia Phillies con seis carreras en la entrada 11 para ganar 10-4 en el Citizens Bank Park. El protagonista fue CJ Abrams, cuyo triple de dos carreras en el inning decisivo desencadenó el rally que hundió a Filadelfia la noche del 5 de agosto de 2026, ante 37,025 aficionados. Los Nationals mejoran a 56-60; los Phillies, que llegaban con el viento del trade de Luis Arraez a sus espaldas, se quedan en 61-54 con dos lesionados y el bullpen en tela de juicio.
El triple que lo cambió todo
Hasta la entrada 11, el partido era un empate tenso y los Phillies tenían razones para confiar en casa. Pero CJ Abrams —shortstop de 25 años con wOBA de.391 en 2026— despachó un triple que pegó en los rincones del jardín central y que provocó algo más de lo esperado: el jardinero Derek Hill se golpeó la cabeza contra la baranda al intentar atrapar el batazo y tuvo que salir del campo con ayuda del cuerpo médico. El diagnóstico definitivo no se había publicado al cierre del partido. Lo que sí quedó claro fue que el batazo de Abrams abrió una compuerta: Washington sumó seis carreras en esa entrada para irse 10-4 y sellar el partido sin margen de reacción para Filadelfia. Abrams terminó el juego con tres carreras impulsadas.
Hubo otro detalle que los aficionados de béisbol clásico anotaron: Miles Mikolas, el abridor de los Nationals, habría impulsado una carrera en su turno al bate, algo que no se veía en el lanzador desde antes de que la MLB adoptara permanentemente el bateador designado universal en 2022. Para un lanzador en la era moderna del béisbol designado, eso es una rareza estadística que añade textura al resumen. los mejores bateadores emergentes de Grandes Ligas
El problema de los Phillies no fue Arraez
Sería injusto decir que el trade de Luis Arraez no funcionó. El venezolano, adquirido el 3 de agosto desde los Gigantes de San Francisco a cambio de los prospectos Ramon Marquez y Marty Gair, debutó con los Phillies con dos hits y dos carreras impulsadas en la victoria 5-0 del martes ante estos mismos Nationals. Arraez lidera la Liga Nacional con promedio de.324 y llega con la expectativa de que Filadelfia logre lo que ningún equipo en su historia ha conseguido: que dos jugadores ganen el título de bateo en temporadas consecutivas.
El problema del miércoles fue otro: el bullpen no sostuvo el partido en extras y el abridor Andrew Painter, joven prospecto en quien los Phillies han depositado una parte importante de sus esperanzas para octubre, salió con tensión en el tendón de la corva izquierdo. La gravedad de la lesión tampoco estaba confirmada al cierre, pero agrega incertidumbre a una rotación que ya venía comprometida. Los Phillies pelean por posiciones de comodín en la Liga Nacional —no lideran la División Este— con un 61-54, y una debilidad en el pitcheo puede costar más que un batazo de Arraez puede compensar.
Abrams y el proyecto de los Nationals
Washington está en modo reconstrucción y 56-60 en la temporada lo confirma. Pero hay señales de que el proceso va por buen camino, y Abrams es la más evidente. Seleccionado en el pick número 6 del Draft 2019 por los Padres, All-Star en 2024 y con un contrato de 4.2 millones para 2026, el shortstop nacido en Alpharetta, Georgia, tiene exactamente el perfil que los equipos en transición necesitan: joven, controlable hasta 2029 y jugando su mejor béisbol. Noches como la del Citizens Bank Park —11 entradas, triple de película, rally de seis carreras— son las que construyen una franquicia de regreso.
