En un acto heroico por parte de Hunter Pence y San Francisco Giants, el equipo le dio la vuelta a los Houston Astros, en un intento por dejar de ser vistos como uno de los peores equipos de la MLB.

La noche del martes se veía como una más en la agenda de San Francisco Giants; un equipo buscando mejorar su récord y fallando en el intento. Tras llevar la ventaja de 1-0 en las primeras entradas, bastó un buen rally de Houston Astros para aventajar el partido dramáticamente 6-2.

Esto cambió a punto de cerrar el partido; Hunter Pence, el antiguo enemigo de robarle un no-hitter a Johnny Cueto, resultó ser uno de los héroes, junto con Darin Ruf, del regreso de San Francisco.

Apretando el marcador 5-6 en la alta de la séptima, Pence le regresó la esperanza al equipo, empatando el juego en la novena, para irse a extra innings.

Un hit de Brandon Crawford en la alta de la décima les dio la ventaja de 7-6 en contra de los Astros, finalmente cerrando el partido con este marcador y ganando el primer juego de esta serie en contra de Houston.

Con un desempeño vintage de lo que estábamos acostumbrados a ver en los Giants del 2010 al 2014, el equipo de San Francisco pone en duda el nuevo nivel de juego de los Astros frente a toda la MLB, y recordándole a todos los equipos que una vez que la bola sale del brazo del pitcher, todo puede suceder.

Esta tarde, San Francisco enfrentará a su viejo enemigo Zack Greinke en busca de llevarse a casa al menos esta serie en contra de uno de los equipos más odiados y más dominantes en la MLB.



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