En medio del peor brote epidemieologico en la historia reciente de Estados Unidos (y el mundo), los peloteros de Grandes Ligas se han puesto firmes y han rechazado volver a jugar si no se cumplen varias condiciones.

Lo que hará, en nuestra opinión, muy probable que la temporada se cancele o si se juega sea con el peligro de suspender de forma definitiva en cualquier momento.

Acá hicimos cuentas y le damos un 70% de probabilidad de que la MLB no se juegue de forma definitiva este 2020.

Las condiciones a cumplir impuestas por los peloteros en las negociaciones son tres:

 

1.- Que no haya prohibiciones en las reuniones masivas que limitan la capacidad de jugar frente a los fanáticos.

O sea, los peloteros se niegan a jugar con estadios vacíos, una solución que en Corea y en Japón parece se implementará con los fans siguiendo los juegos desde casa en tv.

Obvio no tratamos de decir que tiene que los peloteros tienen que jugar sea como sea, pero sin detenernos demasiado en las complicaciones de esta exigencia los problemas serían lo siguientes:

  • Cada estado de Estados Unidos tiene facultades para prohibir las reuniones de acuerdo a su propio criterio (lo que podría hacer que en NY  no se pueda jugar y en California sí).
  • En cualquier momento si hay un rebrote (lo que parecer muy probable) las autoridades podrían llamar  de nuevo a cancelar los eventos públicos.




2.- Que no haya restricciones de viaje

Otro problema de dificil solución practica: cada estado tambíen puede implementar diferentes políticas de restricción de viaje.

Así podría ser que ir de Boston a NY no tenga problemas, pero el acceso a Texas o Florida sea limitado. Dependerá de las autoridades de cada lugar.




3.- Y que los expertos médicos determinan que los juegos no representarán un riesgo para la salud de los equipos y ni los fanáticos

Ningún experto médico podría recomendar esto hasta que no haya una vacuna contra el Covid-19.

La mayoría de los expertos lo están pronosticando: aún si Estados Unidos logra contener el brote, los contagios regresarán cuando el invierno llegue de nuevo.




¿Qué pasará si un jugador o manager se contagia? ¿Qué si hay un brote masivo de nuevo en medio de los playoffs?

Las preguntas, como la temporada quedan en el aire. El golpe económico para los equipos y peloteros sería gigantesco, una crisis de la que muchos equipos tendrían dificultades para recuperarse.

Y encontrar el punto medio: entre el negocio y a seguridad y salud de peloteros y fans.

¿Usted qué dice?