El cubano Lázaro Salazar es considerado el mejor mánager de la historia de Liga Mexicana de Béisbol (LMB). El mérito se debe a que fue ganador de siete campeonatos del circuito.

A lo largo de la historia del béisbol, en este caso, de la pelota mexicana, han existido grandes mánagers en los diversos equipos del circuito. Pero si hablamos del mejor manejador de Liga Mexicana de Béisbol, no podemos referirnos a alguien más que a Lázaro Salazar.

Nacido en La Habana, Cuba, el 4 de febrero de febrero de 1912, llegó a México para consagrarse y formar parte de la historia del rey de los deportes en el país azteca.

Lázaro Salazar se desarrolló profesionalmente en una época complicada para las personas con su color de piel. Pues, varias ligas de béisbol en Cuba estaban “prohibidas” para ellos. Por tanto, su destino estaba en otros países, como México.

Debutó en el país tricolor, en 1938, con Cafeteros de Córdoba, en la condición de jugador y manejador. Con los veracruzanos se coronó el 1 de octubre de 1939, al derrotar a Sultanes de Monterrey cuatro carreras a 3, en 16 entradas.

Posteriormente obtuvo campeonatos con Águilas de Veracruz, en 1941, Sultanes de Monterrey en 1943, 1947, 1948 y 1948; y el último, con Diablos Rojos del México, en 1956.

Salazar estuvo hasta el último de sus días sobre el terreno de juego. La noche del 24 de abril de 1957, en un juego entre Diablos Rojos del México y Sultanes de Monterrey, en el Parque del Seguro Social, Lázaro comenzó con dolores de cabeza que desencadenaría un derrame cerebral y posteriormente, el deceso del afamado pelotero.

Quizá la vida terrenal de Lázaro Salazar terminó ese día, pero en la historia y memoria del béisbol mexicano y latinoamericano, aún perdura y se honra. Por su labor y amor al juego, forma parte del Salón de la Fama del Béisbol Mexicano desde 1964.