Este 19 de mayo de 2020 se cumplen 20 años de la hazaña de Miguel Ojeda en Liga Mexicana de Béisbol (LMB). Con los Diablos Rojos del México, Ojeda conectó cuatro cuadrangulares en un sólo juego, ante Acereros de Monclova.

El “Parque Deportivo del Seguro Social” presenció grandes hazañas a lo largo de su existencia.

Y la de Miguel Ojeda fue la última y una de las más memorables. En un juego ante Acereros de Monclova, el sonorense anotó cuatro cuadrangulares, logrando empatar el récord de mayor cantidad de vuelacercas en un mismo encuentro.

A su vez, impulsó ocho carreras, incluyendo las tres que le dieron el triunfo a Diablos Rojos del México en esa ocasión.

El primero de los cuatro homeruns llegó en la segunda entrada. El segundo, durante la quinta. Dos episodios más tarde, en la séptima, cayó el tercer cuadrangular, llevándose por delante a dos compañeros. Y el último y cuarto homerun fue durante el cierre de la novena entrada, con la pizarra empatada a 11 por bando.




Ojeda se convirtió en el tercer pelotero en anotar cuatro cuadrangulares en un mismo encuentro de Liga Mexicana de Béisbol (LMB). Y el primer bateador mexicano en conseguirlo. Previo a él, Derek Bryant lo logró en 1985 y Roy Johnson en 1991.

Ese mismo 19 de mayo del 2000, Miguel impuso una marca más para el libro de récords de LMB. Consiguió el porcentaje de slugging más alto logrado en un juego de nueve entradas, con 4.000. Llegó gracias a 16 bases obtenidas con los hits en cuatro turnos al bat y los cuatro cuadrangulares.

20 años después, Miguel Ojeda recuerda uno de los momentos más importantes de su trayectoria.

“Cuando conecté el homerun número tres, ahí me empezaron a decir del récord. Que si alcanzaba otro turno, que vas alcanzar el homerun número cuatro, pero muchas cosas pasaron. Te explico: llegamos a la novena entrada, porque el último homerun fue en la novena entrada y fue para ganar; fue para dejar en el terreno a los Acereros de Monclova. Se embasa Ray Martínez con hit, después seguía el “Borrego” Sandoval, que tocó la bola y con error se embasó. Se quedaron la primera y segunda base ocupadas, si el sacrificio de Sandoval hubiera sido out en primera, posiblemente a mí me hubieran dado las cuatro bolas; la base por bolas intencional, no se qué hubiese pasado, el tema es que el “Borrego” se embasó también y quedaron las dos almohadillas ocupadas y me pitchearon, y ya la verdad cuando me puse a batear en el turno no iba pensando en el homerun, yo quería pegar un hit y traer una carrera; y pues afortunadamente el contacto fue sólido rumbo al right-center, la bola pegó en la barda, en la punta de la barda y se fue, ese fue el homerun número cuatro; fue muy dramático”.

Actualmente, Miguel Ojeda radica como presidente adjunto de Diablos Rojos del México, tras haber sido mánager de los mismos en 2012 y haber conseguido el campeonato de LMB en 2014.