Lewis Hamilton corrió lesionado durante toda la temporada 2025 con Mercedes —y no lo dijo hasta ahora. En el Gran Premio de España 2026, de vuelta en el circuito de Barcelona ya con Ferrari, el heptacampeón reveló que un accidente en esa misma pista el año anterior le dejó una lesión que arrastró carrera a carrera, de principio a fin. ‘Fue muy difícil’, admitió.
El accidente en Barcelona que Hamilton nunca mencionó
El circuito de Barcelona-Catalunya tiene una deuda pendiente con Hamilton. Fue ahí, durante el fin de semana del Gran Premio de España 2025, donde sufrió el accidente que marcaría el resto de su año. Lo que siguió no fue una recuperación: fue una temporada entera compitiendo con el cuerpo en modo de gestión de daños.
La confesión llegó casi un año después, en ese mismo paddock pero con otro mono. ‘El año pasado fue difícil desde el principio porque me lesioné aquí —en Barcelona. Tuve un gran accidente aquí el año pasado y arrastré esa lesión durante todo el año’, dijo Hamilton en declaraciones recogidas este fin de semana. Ningún comunicado oficial de Mercedes lo había mencionado en 2025.
Correr en Fórmula 1 con una lesión no es solo aguantar el dolor. Los pilotos soportan fuerzas G que en curvas rápidas pueden superar los 5G laterales, con el cuello y la espalda como puntos de mayor tensión. Hacerlo durante 24 Grandes Premios —el calendario más largo de la historia de la F1— es una dimensión del sacrificio que el cronómetro no registra. Lo que sí registró el cronómetro ese año fue una de las temporadas más irregulares de la carrera de Hamilton en Mercedes.
Por qué la confesión pesa más ahora que viste de rojo
El timing de la revelación no es menor. Hamilton la hace desde Ferrari, en el mismo lugar donde empezó su calvario, en un fin de semana en el que el clima emocional ya era de reivindicación. Semanas antes había ganado su primer Gran Premio con la Scudería. Hay algo en esa simetría —el circuito que lo rompió en 2025 y que en 2026 lo ve con otro equipo y otra historia— que convierte esta confesión en algo más que una anécdota médica.
Lo que no dijo Hamilton, y que queda abierto, es el tipo exacto de lesión ni el grado de impacto que tuvo en su rendimiento real. [DATO PENDIENTE: tipo de lesión específica y si Mercedes o el equipo médico de Hamilton confirmaron detalles clínicos.] Lo que sí dijo alcanza para reinterpretar doce meses completos: cada clasificación, cada carrera, cada radio donde se le escuchó frustrado.
Para un piloto que lleva más de dos décadas en la Fórmula 1, reconocer la debilidad física no es un gesto menor. Es, probablemente, lo más humano que Hamilton ha dicho en mucho tiempo.
