La Federación Internacional del Automóvil (FIA), bajo la presidencia de Mohammed Ben Sulayem, está considerando modificaciones en el apéndice B del Código Deportivo Internacional de la F1 que podrían sancionar a los pilotos por el uso de “lenguaje inapropiado”, dentro o fuera de la pista.
Este apartado del reglamento regula el comportamiento de los participantes en eventos oficiales, ruedas de prensa, entrevistas y publicaciones en redes sociales. Las reformas propuestas darían a los comisarios mayor autoridad para penalizar expresiones consideradas ofensivas, irrespetuosas o que atenten contra el espíritu deportivo.
La F1 pondrá mano dura a los pilotos
Aunque el objetivo de la FIA es reforzar los valores de respeto y profesionalismo, el concepto de “lenguaje inapropiado” ha levantado preocupaciones en la F1 por su vaguedad. Algunos pilotos y representantes de equipos, según fuentes no oficiales, temen que una interpretación ambigua de estas normas pueda restringir la libertad de expresión en un deporte marcado por la tensión y las emociones.
Mohammed Ben Sulayem, quien ha promovido una gestión más estricta en varios aspectos del reglamento desde que asumió la presidencia en 2021, sostiene que este tipo de medidas buscan proteger la integridad de la F1 como plataforma global, donde las declaraciones de sus protagonistas tienen un enorme alcance mediático.
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Este movimiento se alinea con lo visto en otros deportes internacionales, donde los órganos rectores ya sancionan comentarios considerados ofensivos, discriminatorios o perjudiciales para la imagen de la competición. La propuesta aún debe ser debatida formalmente en el Consejo Mundial del Deporte Motor. De ser aprobada, podría entrar en vigor antes del final de la temporada 2025, obligando a los pilotos y miembros de los equipos a extremar la precaución en sus declaraciones públicas.
Si se confirma, este ajuste marcará un nuevo estándar de conducta verbal en la F1, reflejando una era en la que las palabras tienen tanto peso como el rendimiento en la pista.
