Hace menos de un mes, nadie, ni los más fieles, apostaban un duro por ellos, pues se veían bien lejos de pelear siquiera por uno de los puestos de comodín; hoy, al instante de escribir este texto están afianzados en el segundo cupo que da acceso directo a ese juego de vida o muerte. Los Cardenales de San Luis están de regreso cuando los daban por muertos y eso es algo que le da un toque especial a esta recta final de temporada.
Hablamos de uno de los equipos más competitivos de los últimos años y sus resultados en esta década asi lo confirman, pues al anillo de Serie Mundial en 2011 le siguió un segundo puesto en 2013, cuando pierden con los Medias Rojas en la instancia final; desde entonces, de un modo u otro siempre han estado en la pelea por los Play Off, incluso en 2019, sin ser favoritos a nada y de manera sorpresiva logran a llegar a discutir el Campeonato de la Liga Nacional ante los Nacionales de Washington, de igual modo en 2020 pudieron acceder a la postemporada, tras un cierre de película que le permitió acceder in extremis.
Con todo este aval, siempre hay que darle crédito a la escuadra que dirige Mike Shildt, manager del año en 2019, quien ha demostrado la sapiencia necesaria para contender a este nivel del béisbol.
Al momento de darle forma a este trabajo, los Cards han ganado siete de los últimos 8 juegos y se aferran como ya comenté con anterioridad al segundo boleto vía comodín en la Liga Nacional; situados a medio juego de los Padres de San Diego, a uno de los Rojos de Cincinnati y a dos y medio sobre los Philies de Philadelphia.
En un escenario asi, donde la lucha se torna bien cerrada con unos 16 juegos por efectuar, los Cardenales cuentan con buenas opciones de avanzar pues en el terreno son los que mejor forma están mostrando en esta etapa; todo ellos condicionado por el aporte ofensivo de sus dos bujías, Nolan Arenado y Paul Goldschmidt.
En el caso de Arenado, se encuentra a solo una carrera de las 100 impulsadas y con 32 cuadrangulares lidera el equipo, escoltado muy de cerca por Goldschmidt, quien tiene en su haber 26 jonrones y 86 remolcadas; sin dudas un dueto de respeto, de los mejores de toda la Gran Carpa.
Al mismo tiempo vale destacar el aporte del Yadi Molina, quien a sus 40 años todavía es capaz de impulsar 60 carreras y guiar a un pitcheo de calidad como el de los Cards.
Un reconocimiento especial merece el también veterano Adam Wainwrigth, quien con sus 16 victorias ha sido el líder de un staff joven, cargado de talentos pero todavía inexperto.
Nadie podía imaginar que Waino, como le nombran al estelar derecho fuera capaz a estas alturas de tener una campaña asi, casi a las puertas del retiro.
Se ve a un equipo motivado, enfocado en lograr su meta de la postemporada, jugando asi, como equipo, alegres, disfrutando cada batazo y cada victoria; cuando eso sucede en el béisbol, todo es posible.

