Con solo 14 partidos por disputar en la Serie 60 del béisbol cubano, nadie piensa en una remontada por parte de los Piratas de la Isla de la Juventud.
Nadie piensa en una remontada, porque son solo 14 juegos, porque la diferencia respecto al octavo lugar es de casi 8 juegos y además, no se le ven herramientas a los pineros para avanzar.
Todo ello es un hecho y esta ahí pero ese equipo nunca ha tenido a grandes estrellas, nunca han hecho mucho ruido; así y todo fueron subcampeones de la pelota criolla hace unos años y allá por 1999, quedaron en tercer lugar, casi eliminando a Industriales en semifinales.
Al instante de escribir este artículo, los Elefantes de Cienfuegos terminaban una racha de siete victorias que ponían a soñar a los Piratas una vez más.
No obstante, las matemáticas le dan opciones a los dirigidos por Jorge Luis Rodriguez Pantoja, más cuando ahora mismo, por la forma deportiva mostrada, los Piratas de la Isla son uno de los mejores equipos del campeonato y una agradable noticia para este final.
Se trata de un equipo con jugadores talentosos, Leonardo Urguelles, Jordanis Acebal en la receptoría, Jhony Hardy, Elíseo Rojas, Jonathan Carbo, Yunier Gamboa y Miguel Ángel Lastra por mencionar a la base del elenco; todos ellos unidos a jugadores de experiencia como, Luis Felipe Rivera y Dainier Galvez.
Siempre da gusto mirar los juegos de la Isla, pues desde hace años diría que es uno de los conjuntos sino el que más ganas le pone al juego de pelota.
En esta temporada, otra vez van contra el destino y si parece imposible clasificar a la segunda ronda, hay que mirar un poco hacia atrás para corroborar en la historia que a ellos siempre hay que darles el voto de confianza.


