Alex Cora ya no es el manager de los Red Sox de Boston. La franquicia anunció su despido en plena temporada 2026 después de un inicio que no convenció a nadie en Fenway Park. El boricua que había regresado al clubhouse de Boston como el hombre que lo sabía todo sobre ganar se va por la puerta de atrás, con el equipo hundido en la tabla y sin señales claras de recuperación.
El regreso que prometía y la temporada que no llegó
La segunda etapa de Alex Cora con los Red Sox arrancó con la narrativa perfecta: el manager que había ganado la Serie Mundial de 2018, que había pagado su precio con la suspensión por el escándalo de robo de señales con los Astros de Houston, y que Boston decidió perdonar y traer de vuelta. Era la historia del pródigo redimido. Pero el béisbol no espera redenciones —espera victorias.
En 2026, los Red Sox no las encontraron. Red Sox temporada 2026 El equipo acumuló un récord de 9-17 que encendió las alarmas desde las primeras semanas, y la dirección de la franquicia tomó la decisión que casi nadie quería tomar pero que todo el mundo ya veía venir. Cora fue informado del despido, y Boston empieza a buscar quién tome el relevo en el dugout.
Cora, el manager más complejo de la historia reciente de Boston
Hablar de Alex Cora en Boston no es hablar solo de un manager más. Es hablar de un hombre que llegó en 2018 como novato en el banquillo y convirtió a los Red Sox en campeones con una de las mejores temporadas regulares en la historia de la franquicia. Luego vino la investigación, la suspensión de 2020, la salida forzada. Y después, algo raro en el béisbol moderno: la segunda oportunidad real. escándalo robo señales Astros
Su regreso generó debate —había gente en Boston que no estaba dispuesta a olvidar— pero Cora se ganó a buena parte de la afición con resultados en el campo. El problema de 2026 no es solo su legado; es que la nómina, la rotación y las expectativas no cuadraron, y en la MLB el manager es siempre el primero en pagar la cuenta cuando el equipo no rinde.
Puerto Rico pierde temporalmente a uno de sus referentes más visibles en Grandes Ligas. Cora, con 50 años, tiene suficiente capital dentro del béisbol para que esto no sea el final de su carrera como manager —pero sí el cierre definitivo de su historia con Boston.
¿Qué sigue para los Red Sox y para Cora?
Boston tendrá que decidir quién toma el mando de un equipo que necesita más que un cambio de cara en el banquillo. manager interino Red Sox La organización tiene trabajo por delante: revisar la plantilla, estabilizar la rotación y darle a la afición razones para no desconectarse del todo de una temporada que ya empezó cuesta arriba.
Para Cora, el mercado de managers en MLB siempre tiene movimiento. Con su experiencia y su historial de campeonato —por más que este capítulo termine mal— su nombre va a aparecer en conversaciones cuando otros equipos necesiten refuerzos en el banquillo. La pregunta no es si volverá a dirigir, sino cuándo y con quién.

