El beisbol siempre encuentra maneras de contar historias inesperadas, y eso fue exactamente lo que ocurrió en el duelo entre los Red Sox de Boston y los White Sox de Chicago, cuando Garrett Crochet rozó la historia con un no hitter que fue quebrado de forma irónica: por Chase Meidroth, el mismo pelotero que llegó a los White Sox en el cambio que lo envió a Boston.
Garrett Crochet, lanzando inspirado contra su ex equipo, había retirado a los primeros bateadores sin permitir hits en las primeras siete entradas, luciendo dominante desde la lomita y generando ilusión entre los fanáticos de los Medias Rojas. Cada pitcheo reforzaba la narrativa perfecta: un lanzador enfrentando a su antiguo equipo y casi inscribiendo su nombre en los libros con una joya.
Garrett Crochet coquetea con el no hitter en su regreso a Chicago
Garrett Crochet loses his no-hit bid in the 8th inning and exits to a standing ovation from the crowd in Chicago. 👏 pic.twitter.com/c8mUcNJyit
— MLB (@MLB) April 13, 2025
Sin embargo, el beisbol tiene sus vueltas. Fue Chase Meidroth, joven infielder adquirido por Chicago como parte del canje que envió a Garrett Crochet a Boston, quien terminó conectando el primer imparable del juego para los Medias Blancas, rompiendo el no hitter en curso y añadiendo una dosis de ironía al guión.
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Meidroth mostró madurez al enfrentar Crochet encontrando un lanzamiento manejable y mandándolo al jardín izquierdo para cerrar el suspenso en Guaranteed Rate Field. Su batazo no solo cortó el juego sin hits, sino que generó comentarios entre analistas y fanáticos sobre cómo el mismo movimiento terminó cruzando los caminos de ambos jugadores en una tarde histórica.
Garrett Crochet cerró su labor con una línea sólida de 7.1 entradas de labor en blanco, demostrando su evolución como abridor y dejando claro que Boston puede confiar en él como pieza clave de su rotación.


