Hace unas semanas, en El Fildeo, comentábamos el inquietante parecido entre Jazz Chisholm Jr. y Giancarlo Stanton, no por su estilo de juego o sus habilidades, sino por algo que ningún jugador quiere que se le asocie: las lesiones.
Y justo cuando pensábamos que esta temporada podría ser diferente para Jazz, el destino nos juega una mala pasada.
En el reciente juego de los Yankees, Jazz Chisholm Jr. tuvo que abandonar el partido tras un deslizamiento forzoso en el plato que terminó con él sacudiéndose el brazo de forma preocupante.
A simple vista, parecía que el joven jugador intentaba aliviar algún tipo de dolor, y aunque todavía no sabemos la gravedad de la situación, las primeras señales no son alentadoras. Se espera que se someta a estudios de imagen en las próximas horas para determinar el alcance de la lesión en su codo.
Jazz Chisholm has left tonight’s game.
Chisholm was seen shaking out his arm after a hard slide into home plate in the 5th inning
(via @TalkinYanks) pic.twitter.com/12xH1WEi3Z
— Yankees Videos (@snyyankees) August 13, 2024
Para los que seguimos su carrera de cerca, no es la primera vez que vemos a Jazz luchando con problemas físicos. De hecho, desde 2022 hasta hoy, ha jugado menos partidos que el mismo Giancarlo Stanton, un jugador tristemente conocido por su historial de lesiones.
En El Fildeo, hablábamos de cómo Jazz, a pesar de su inmenso talento y potencial, ha estado atrapado en una racha de mala suerte similar a la de Stanton. Desde que debutó en la MLB, Chisholm no ha logrado superar los 124 juegos en una sola temporada, una cifra alarmante para cualquier aspirante a estrella.
Este año parecía ser el gran despegue de Jazz. Con 101 juegos bajo el brazo, estaba en camino de romper su récord personal y finalmente mostrar al mundo lo que puede hacer cuando se mantiene saludable.
Pero este nuevo incidente es un recordatorio doloroso de que la sombra de las lesiones aún lo persigue.
La comparación con Stanton, más que una curiosidad, se convierte en una preocupación real para los Yankees y sus fanáticos.
Stanton ha tenido que luchar año tras año para mantenerse en el campo, y ahora, con la llegada de Chisholm, el temor es que el equipo haya añadido a otro talento increíblemente prometedor, pero con una fragilidad física que podría limitar su impacto.


