Cuando el manager campeón con los Cocodrilos de Matanzas, Armando Ferrer, visualizó el panorama de la espera tras los primeros casos de COVID-19 en el equipo de los Elefantes de Cienfuegos, estaba claro sobre qué sucedería y cómo afectaría a su equipo: “Los muchachos tienen muchos deseos de competir y defender el título”, le dijo Ferrer a la prensa cubana. “Pero esta tensión sicológica, tanta incertidumbre, comienza ya a intranquilizar”.
Sin contagios por COVID-19, los Cocodrilos de Matanzas han sido de los pocos equipos fuera de tal estrés en esta 60 edición de la Serie Nacional cubana. Sin embargo, como se acordó en el reglamento, han tenido que esperar varios días debido a los protocolos higiénicos sanitarios ante casos de COVID-19.
“Creo que somos los menos favorecidos con esta demora, pues cada vez es más remota la posibilidad de tener en el terreno de juego a nuestras principales figuras, incluso en la fase de cuartos de final”, relevó Ferrer, quien ya no podrá contar con los servicios del estelar antesalista multi campeón con el SoftBank de la Liga Profesional Japonesa de béisbol, Yurisbel Gracial.
“Que nadie lo dude, no vamos a entregar los bates, y nuestros atletas seguirán ofreciendo lo mejor de cada uno, con el objetivo de conseguir lo que nos propusimos al inicio del campeonato, el de retener el título nacional”, aseguró Armando Ferrer, quien en enero del año pasado engrosó la selecta lista de managers con un título ganado durante su primera campaña de experiencia.
(Foto: Radio 26)


