Guillermo Liñares-.
Luego de ser eliminados en los octavos de final de la Europa League por el Inter, el Getafe ya piensa en la próxima temporada, con el objetivo de conformar una plantilla competitiva que le permita volver a pelear puestos europeos y mantener la calma en Primera.
Hasta ahora Mollejo – cedido por el Atlético de Madrid – y Enes Unal – traspasado por el Villarreal – son las dos incorporaciones confirmadas al cuadro azulón para la 2020-2021, pero hay casos en la plantilla que no tienen claro su futuro y que hay que estudiar. También hay que ver si el Madrid termina cediendo a Brahim Díaz al Coliseum, un refuerzo que acrecentaría la calidad de la delantera del “Geta”.
En las próximas horas está pautada una reunión entre el presidente Ángel Torres y Pepe Bordalás, quien luego de no fichar por el Valencia y no tener ofertas de clubes élite europeos, tiene decidido continuar al frente del banquillo, con contrato hasta 2022. Será la quinta temporada seguida en que el alicantino dirija las riendas, un entrenador que ha forjado carácter e identidad en un equipo que ha sido revelación este año, a pesar de no jugar competiciones europeas por un pésimo desempeño tras el parón por el coronavirus.
Según el diario Marca, hay dos apuestas de futuro que son complicadas pero en las que Ángel Torres va a echar el resto: Óscar Rodríguez y Brahim, especialmente en el caso del primero, aunque tiene ofertas de Sevilla y Real Sociedad y está complicado. La de Brahim depende del jugador y de que el Madrid pague gran parte de su elevada ficha (4,5 millones).
Ángel, delantero que en enero estuvo cerca de recalar en el Barcelona, tampoco tiene claro su continuidad tras el deterioro de su relación con Bordalás. Tiene un año de contrato pero no parece claro que continúe el año que viene. El caso de Jorge Molina, ya con 38 años, es también delicado, ya que el plan de la secretaría técnica es renovar a la plantilla, dotarla de más juventud y el ariete en esos planes no parece entrar.
Jaime, Ángel y Jorge Molina aportaron 43 goles, pero es una cifra que no satisface las pretensiones del entrenador, por lo que la apuesta es fichar atacantes, con sangre nueva – Mayoral era uno de los que estaba al caer, igual que Luis Suárez del Zaragoza, pero por no entrar a Europa se descartaron-, y acompañar a un Jaime Mata que es el único que es seguro que continuará.
Deyverson, Kenedy, Etebo -no renovaron más allá del 30 de junio porque le costaba al club dos millones de euros por temas fiscales- salieron cedidos, más la de Antunes, que acababa contrato, dejan la plantilla en 25 futbolistas contando a los también cedidos Yáñez (Huesca), Manojlovic, Harper (Alcorcón), Álvaro Jiménez (Albacete) e Ignasi Miquel (Girona).
Ninguno de los cedidos tiene sitio en la plantilla y habrá que darles salida, primera tarea en la que se centrará la dirección deportiva para hacer hueco a los fichajes.


